8 de marzo de 2012 Amanece bastante fresco. Los -11ºC amenazan con fuerza. El traqueteo del tren dirección Sigulda me invita a dormir pero el paisaje -estamos cruzando un precioso parque natural- evita cualquier cabezada. Acurrucado buscando el sol de la ventana paso la mayor parte del trayecto. Equivocarse es de sabios y yo…
Quizá le damos demasiada importancia al equipo cuando viajamos con éste al extrangero, y más si se trata de un destino como Marruecos. ¿Qué objetivos debo llevar? ¿Necesitaré trípode? Son las típicas preguntas que podriamos hacernos, pero nos olvidamos de algunas que también son importantes. ¿Quien debería acompañarme? Yo lo tuve claro desde el principio……
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