La equipitis. Una enfermedad que puede arruinarnos el bolsillo

Vaya por delante que cada cual es libre y puede hacer con su dinero aquello que considere oportuno. Faltaría más! Tan solo doy mi opinión.
  • ¿Oye ese 70-200 es el IS 2.8 de Canon? Buf! Menudo cañón. 
  • Acabo de comprarme los Pocket Wizard para hacer strobist “de ese” porque salen una fotos “que te cagas”.Ya ves, esos si que “molan” y no mis Cactus.
  • “Necesito” comprarme el nuevo 16.35 2.8L porque ofrece mayor nitidez en las esquinas. Estoy hasta las narices del “pisapapeles”.
  • ¿Sabes si van a sacar la nueva Canon 5D Mark III? Debe ser la ostia esa cámara. Voy a ahorrar!
  • Voy a “pillarme” un juego de beauty dish, ventana, snoot y panal de abejas… porque claro, “lo necesito”.
Seguro que este tipo de conversaciones las habéis escuchado más de una vez bien sea con compañeros, amiguetes o en discusiones en foros de fotografía. 
 
Es algo que he hablado en muchas ocasiones con compañeros, alumnos de mis talleres o gente que me pide consejo para la compra de su primer equipo fotográfico. Está claro que el equipo nos “facilita” la tarea y el trabajo de tomar fotografías, pero no siempre lo más caro va a ser para nosotros lo mejor.
¿De qué nos sirve usar una cámara con infinidad de controles manuales y prestaciones si no somos capaces de sacarle ni un 5% de sus prestaciones? Debemos adaptar nuestro equipo en función de nuestras necesidades reales
Entendamos “necesidades reales” como por ejemplo: Si trabajo para una agencia de fotografía de naturaleza y el 90% de mi trabajo me exige trabajar a bastante distancia de mis sujetos, es evidente que necesitaré una focal bastante larga.
Personálmente me cansa hablar constantemente de equipo, de gadgets y nuevos objetivos cuando mi equipo cumple de forma holgada y suficiente mis necesidades. He pasado por varias cámaras, desde una compacta a una 5D Mark II y ésta última no la hubiera comprado si no tuviera que recurrir en mis trabajos a los ISOS altos y el uso de su full frame constantemente.
Está claro que uno se acostumbra a lo bueno rápidamente y quizá en muchos casos se olvida de la esencia de la fotografía y está más pendiente de “ir a la última” sin sacarle el máximo rendimiento al equipo que tiene entre manos. 
¿Y tú, eres de los que le gustar “ir a la última” o adaptas tu equipo en función de tus necesidades? ¿Hablamos?
2016-10-12T19:32:50+00:00 Septiembre 27th, 2011|Categories: Artículos/Tutoriales, Todas|Tags: |3 Comments

3 Comments

  1. alfredo carreton 27/09/2011 at 14:57 - Reply

    Hola compañero!

    No podría resumirse mejor, si acaso mencionar también aquellos casos de personas adineradas, profanas en fotografía, que simplemente piden "el equipo más caro" pensando en que ESO les garantiza las mejores tomas cuando, por ejemplo, se van de safari fotográfico por Kenya… o llega algún evento familiar destacado, etc…

    Sigue adelante!

    Un saludo.
    ALFREDO CARRETON – FOTOGRAFÍA

  2. Sergio Arranz 17/10/2011 at 21:27 - Reply

    Tienes toda la razón, yo sigo con mi 450D y el 50mm a 1.8 y un 18-250 de sigma, un flash externo y poco más y con eso hasta el infinito y más alla.

  3. Totalmente de acuerdo….una vez que se tiene una cámara aceptable, lo importante es el ojo…ver lo que otros no ven!

    Me hace gracia la cantidad de personas que se compran equipazos y cuando se ponen a hacer fotos se dan cuenta de que son una basurilla…claro normal…están más pendientes de la técnica que del arte, y al final la fotografía es el arte de mirar

    Salu2

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