Una de las cosas que siempre comento en mis talleres es que debemos ser capaces de visualizar las fotografías antes de tomarlas. Debemos ser capaces de anticiparnos y elaborar en nuestra cabeza un resultado al que queremos llegar o aproximarnos.

Toda disciplina fotográfica implica de un trabajo previo a la toma, bien sea en cuanto a su preparación, búsqueda de localización, hora adecuada, equipo y sobre todo estado de ánimo tanto del fotógrafo como de las personas implicadas (en caso de que las haya).

  • En el trabajo previo deberemos prevenir y anticiparnos a posibles problemas. Falta de luz, falta de tomas de corriente, posición del Sol… 
  • La localización, bien sea en estudio, interior o exterior. Conviene hacer una visita previa, explorar los puntos fuertes y tratar de sacarles partido una vez estemos trabajando.
  • El equipo también juega un papel importante. Debemos ser conscientes de cuáles serán las condiciones de trabajo, si necesitaré luz auxiliar, uso de reflectores… También el equipo humano tiene su función, pero quizá sea material para otro post.
  • Debemos crear un ambiente distendido, un estado de ánimo propicio para obtener los mejores resultados. Si trabajamos con personas, un trato cordial ayuda y mucho a que desaparezcan los nervios y se esté mucho más relajado.

 Foto 1. Tanto la localización, la hora de la toma de fotografías y sobre todo la estética de la imagen, fueron estudiadas con anterioridad.

Ahora bien, podemos hacer uso de bocetos, esquemas y anotaciones, sobre todo para no perder ideas fijadas por el camino y además que nos sirvan de guía. Todo el mundo tiene “su imagen en la cabeza” pero transmitir qué vamos buscando requiere de mucha más información.

  • Haz que se involucre en el papel.
  • Repite una y otra vez aquello que vas/vais buscando y muestra en pantalla aquello a lo que os vais acercando. 
  • Cambia de estrategia si ves que no lo consigues después de cierto tiempo. 

Cuando fotografio trato de imaginar aquello que voy buscando o quiero obtener, incluso en algunos casos más concretos, imagino el resultado final con la imagen procesada y todo. Un blanco y negro suave, un color radiante, unos colores apagados o un procesado cruzado, todo está más o menos controlado.

Foto 2. Una entrevista anterior a la realización de las fotografías hizo romper el hielo y mostrar algunas de las ideas que llevamos a cabo. Un esquema de luces previo, anotaciones y la realización de la acción varias veces, dió lugar a esta imagen.

En cuanto a la iluminación, pongo atención y uso aquellos accesorios que me permitan dar el carácter que persigo. Una luz suave y envolvente, una luz dura, un perfilado… además de un fondo.

Visualizar portfolios de otros fotógrafos, tratar de comprender cómo se han realizado algunas tomas y experimentar ayudan a perfilar y adquirir nuevos conocimientos e ideas.

¿Y tú, cómo sueles trabajar?