Está claro que hoy en día, casi cualquier forma de expresión es válida para captar la atención. La fotografía es sin duda un medio riquísimo en cuanto a posibilidades de expresión se refiere. Ahora bien, (y a modo personal) hay que, por un lado ser conscientes de lo que puede conllevar el realizar ciertas fotografías. Recordemos las famosas viñetas sobre el Islam y sus consecuencias, las últimas fotos de publicidad de Dolce&Gabbana; o los polémicos desfiles con esbásticas y sogas al cuello de David Delfin.
JAM Montoya

JAM Montoya busca la provocación de una manera explícita y a mi modo de ver vulgar, recurriendo a temas delicados como puedan ser las creencias religiosas y más concrétamente la religión católica. Si bien la calidad técnica pueda ser correcta (basándome en lo visto en su web únicamente), el fondo y el sentido de sus imágenes, no. Su obra no da lugar a la insinuación, a la imaginación, sino que da un mensaje directo lleno de provocación y que a buen seguro hará que consiga su objetivo: la publicidad.

Joel-Peter Witkin

Son muchos los autores que a lo largo de su trayectoria fotográfica tratan de expresarse de una forma poco “correcta” para la sociedad (a veces no preparada para ver ciertas cosas). Por citar algunos, podríamos nombrar a David Nebreda (español) o Joel-Peter Witkin entre otros.

¿Dónde está el límite? ¿Dónde la provocación? ¿Quién lo sabe?

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