El Parque Natural de Cabo de Gata, en Almería, es símplemente alucinante. Sus más de 60Km de costa constituyen un paraíso natural donde todo (o casi) es fotografiable. Me vuelvo con la sensación y la necesidad de volver a visitarlo. 4 días dan para mucho pero no son suficientes para descubrir sus rincones más maravillosos.
Llegamos el jueves 18, una primera visita a la Iglesia de las Salinas (ahora en estado de restauración, lo que limita sus encuadres) y sin más contemplación, derechos al Arrecife de las Sirenas. Éstas no defraudan. Un lugar expectacular en todos los sentidos. La G9 de Inma empieza a disparar las primeras fotos… todo un lujo de estreno para la cámara. Se acerca la hora de comer y por tanto la hora de entrada a nuestra hospedería.

Playa de Mónsul

La Hospedería Los Palmitos, localizada en Pozo de Los Frailes en pleno corazón del PN se encuentra perféctamente ubicada, de fácil acceso y con las mejores comodidades que puedes esperar a un precio razonable. Sus instalaciones muy buenas y el trato de sus dueños inmejorable.

Por la tarde, minisiesta y visita a la Playa de Mónsul y Cala Carbón. La Playa de Mónsul es archiconocida pues ha sido utilizada en numerosos spots publicitarios. Por otro lado, Cala Carbón, de acceso a pie ofrece desde lo alto unas maravillosas vistas y unas cristalinas aguas que invitan a zambullirse. La luz comienza a bajar y las nubes hacen acto de presencia. Un breve intento de nocturna en Mónsul y de vuelta a la hospedería.