De vuelta de Londres y casi recuperado… solo queda hacer algo de dieta y ejercicio y “sanearnos” el cuerpo de tanta comida “rápidabasura“. Nunca había estado en Londres… me encantó. Una ciudad moderna y llena de contrastes. Una ciudad donde se vive más bien acelerado y con prisas para ir a todas partes. Durante 5 días hemos visitado el Candem, el Soho, Picadilly, el Big Ben, el Museo Natural de Londres, Harrods, el Tower Bridge, Nothing Hill, Trafalwar Square, China Town… hemos subido en metro y en los típicos autobuses rojos de Londres. Sin duda alguna, habrá que volver para pararnos en los sitios que más nos gustaron y ver los que faltaron. Estuvimos hospedados en la zona de Victoria (concrétamente en St. George Street), una zona tranquila cerca de la boca de metro de Pimlico (o Pitingo, Piticli para los que íbamos :D). La compañía, muy buena y siempre con una sonrisa en la boca.
Estación de tren de King Cross donde se rodó alguna escena de Harry Potter

En cuanto a lo fotográfico, que es de lo que también cuenta este blog… finalmente opté por llevarme la Canon G9 de mi primo y aunque alguna vez eché de menos mi réflex y mis ópticas, las prisas y el peso que hubiera supuesto llevarla, no hubieran sido muy compatibles. Londres ofrece infinidad de posibilidades fotográficas… arquitectura, gentes y ambientes. Sin duda, merece la pena visitarlo.