Las prisas nunca fueron buenas y más cuando hablamos de aprendizaje y afianzado de conocimientos. Es algo muy común en todos los talleres, a los que asisto y los que imparto que la gente tiene mucha prisa por llegar al “final del camino”. 
Las cámaras digitales tienen la virtud (y también el inconveniente) de ofrecernos el resultado de la fotografía al instante… nos permite visualizar, valorar y corregir los datos de la toma para, una y otra vez ir acercándonos a los resultados. Pero por otro lado nos “invita” a no pararnos a pensar el por qué de cada cosa (o al menos esa es mi impresión). Con el analógico, nos lo pensábamos mucho a la hora de disparar y ahora con el digital es otro mundo. La curva de aprendizaje es mucho más rápida en digital sí, pero debemos afianzar los conocimientos.
¿No es mejor pensar antes de realizar la toma?
Retomando un poco la introducción del post… debemos ser conscientes de lo que sabemos, de lo que ignoramos y de lo que pretendemos conseguir. Por poner un ejemplo. No me puedo levantar un día por la mañana y al día siguiente pretender realizar la maratón de Nueva York sin haber salido ni un solo día a entrenar. Al menos yo no tengo ese don. Con la fotografía pasa lo mismo, todo cuesta y requiere de un esfuerzo. Empezando por leer el manual de nuestra cámara y terminando por practicar, practicar y practicar.
La lectura de libros técnicos, asistencia a cursos y charlas, los foros de discusión donde preguntar y mostrar nuestros avances ayudan y mucho en nuestro día a día como fotógrafos. Internet está plagado de mucha y muy buena información, tan solo tenemos que buscarla y ponerla en práctica. 
¿Cuales son tus métodos de aprendizaje? ¿Eres impaciente o vas pasito a pasito?