Dentro de nuestro flujo de trabajo, una parte muy importante es la descarga de tarjetas. Algo que acostumbro a comentar y recomendar en mis talleres es la utilización de lectores de tarjetas frente al uso del cable de la cámara. El por qué es bastante sencillo. Por un lado evitamos que en caso de batería baja nos quedemos a mitad de descarga y por otro lado y creo que el más importante, evitamos un cable cámara-ordenador que puede provocar algún accidente si nos enganchamos con él, y más si tenemos niños cerca.

Desde que compré mi última cámara, la 5D Mark II con sus 21.1 megapíxeles el tamaño de los archivos ha aumentado frente a mi antigua 40D y sus 10 megapíxeles. La transferencia de datos pese a tener USB 2.0 -quien sabe por qué- era lenta y en ocasiones desesperante. Tras mucho investigar configuraciones en Windows 7, preguntar por lectores Firewire o comprar algún lector USB 3.0 y su correspondiente puerto para mi ordenador por fin creo que he encontrado la solución.

Hama Lector Tarjeta 31en1, USB 2.0

Hama Lector Tarjeta 31en1, USB 2.0

Hama lector de tarjetas 35 en 1, USB 2.0

La marca Hama ofrece entre sus lectores uno que suele tener gran aceptación entre los fotógrafos que conozco. En concreto es el modelo Hama Lector Tarjeta 35 en 1, USB 2.0 de color azul. Lo comento porque hay varios lectores Hama. ¿Manías? Puede ser! Otro factor a tener en cuenta y que nos aumentará la velocidad de descarga de nuestras tarjetas, son las propias tarjetas y su velocidad de lectura/escritura. Es importante que éstas sean lo más rápidas posible y más si entre nuestras actividades incluimos la grabación de vídeo en alta definición.

Para aquellos que anden interesados en este lector, podréis encontrarlo por un precio aproximado de 9-10 euros. Yo lo encontré en Worten. ¿Y tú cómo descargas tus tarjetas de memoria?