Después de este ingeniosísimo título… hablemos de peras. Las hay más grandes, más pequeñas, más duras, más blandas, redondas, apepinadas y un largo etc. Me refiero cómo no, a las peras sopladoras tan socorridas y utilizadas para la limpieza de nuestro equipo fotográfico. Ahora bien, hay peras y peras y a continuación os presento la última pera que acabo de adquirir vía ebay. Se trata de una pera sopladora, fabricada en silicona, con lo que no deja residuos como las de farmacia. Las de farmacia, en muchas ocasiones puede contener talco para conservar mejor la durabilidad de la goma con la que están fabricadas. Esto puede resultar fatal para nuestro sensor fotográfico y su limpieza.
Su terminación posee una “boquilla” de plástico que evita que nuestra pera se doble cada vez que imprimimos presión sobre ésta (con el peligro de que rocemos de forma involuntaria nuestro sensor). Esta boquilla posee una pequeña válbula con dos posiciones: una para un soplado normal y otra donde introduce una presión más elevada a nuestro chorro de aire, provocando un golpe de aire mucho más elevado y concentrado. Su precio ronda los 5€ (gastos de envío incluido).