Isleta del Moro, Cabo de Gata-Níjar

Volví a Cabo de Gata, eso sí sin mi réflex. Bañador, escarpines, tubo, gafas de bucear y aletas. Y es que a pesar de que el Cabo de Gata es un paraíso natural y un entorno precioso para el fotógrafo, las fechas no acompañan mucho para la práctica fotográfica: playas abarrotadas de turistas, cielos planos y una neblina que lo cubre todo. Sin embargo es el lugar perfecto para desconectar, bucear en aguas cristalinas y disfrutar de sus mil y un rincones.
Tan solo nuestra Canon S95 nos ha acompañado. Pocas fotografías, poquitas pero nos ha dado tiempo a visitar una expo a la que le tenía ciertas ganas: “Secretos del Cabo de Gata” en Rodalquilar. Personálmente eché en falta algo más de paisaje porque asocio Cabo de Gata a paisaje y no tanto a macrofotografía o fauna. No obstante es una exposición que si tenéis ocasión de visitar, lo hagáis porque hay imágenes realmente bellas.