Últimamente me estoy enganchando a la fotografía de paisaje, concretamente paisaje de costa pues es lo que más cerca nos queda y más oportunidades nos ofrece. Contemplar el atardecer o amanecer desde la costa, es una de las visiones más placenteras que nos podemos encontrar en nuestro día a día fotográfico.
Servidor, fotografía por Rafa R. Bravo

En zonas de costa, se pueden dar infinidad de circunstancias interesantes para fotografiar. Multitud de encuadres y/o composiciones que pueden enriquecerse todavía más tratando de dar un pasito más. Somos muchos los fotógrafos que hemos optado finalmente por incorporar a nuestro equipo unos vadeadores los cuales, además de confort y comodidad, nos permiten obtener tomas que de otra forma no serían tan fáciles de realizar.

En verano, unas sandalias o zapatillas anfibias pueden servirnos perfectamente. En invierno, a menos que nos importe poco pillar una pulmonía, los vadeadores nos servirán de gran ayuda. Ahora bien, debemos ser conscientes del peligro al que podemos estar exponiéndonos. Un mal paso, un resvalón pueden dar con nuestra cámara en el agua. Por ello es imprescindible conocer la zona y no arriesgar demasiado.

El modelo que yo uso, aunque básico, cumple perfectamente su función y es que por los 15 euros que me costaron en Decathlon, no me lo pensé demasiado. Posee una suela fuerte y consistente que te permitirá caminar con tranquilidad por zonas duras, bolsillo interior (ideal para guardar los filtros) y tirantes para mayor comodidad. Sin duda, una compra que os recomiendo.