La gestión de color o el cómo somos capaces de reproducir fielmente el color en nuestras fotografías pasa irremediablemente por una correcta calibración de nuestro monitor, además de una toma con los parámetros de exposición y temperatura de color correctos. La copia en papel, es caso aparte y ahí tendrían que hablar muchos laboratorios fotográficos.

La calibración de nuestras pantallas, se pasa en muchos casos por alto, bien por desconocimiento del tema, dejadez o simplemente no la utilizamos. Si trabajas en un entorno donde el color es crucial (fotografía de producto, reproducción de obras, maquillaje…) entonces no tienes más remedio que afinar con el color del objeto que tienes delante.

Otro aspecto importante en todo flujo de trabajo que se precie, es el monitor de trabajo. No sirve cualquier monitor, no escatimes pues de él depende en muchos casos una correcta visualización.

Calibrador ColorMunki Display

Calibrador ColorMunki Display

ColorMunki Display

El ColorMunki Display es un calibrador de pantallas LCD, portátiles y proyectores dirigido a fotógrafos y creativos. Se sitúa en la gama media de calibradores de ColorMunki. Por abajo, el ColorMunki Smile y por arriba y con algunas prestaciones más avanzadas, el ColorMunki Pro que permite calibrar también impresoras.

Su funcionamiento es bastante sencillo. Tras instalar el correspondiente software, éste nos irá guiando a lo largo del proceso de calibración que puede durar entre 5-7 minutos aproximadamente. Ofrece dos modos de calibración: Sencillo (y más automatizado)  y Avanzado.

En cualquier caso, el software te guiará paso a paso. Una vez realizados los ajustes oportunos, el software del calibrador ColorMunki Display te creará un perfil ICC. Mi recomendación es que lo guardes añadiendo al nombre del archivo la fecha de calibración.

Cada vez que arranquemos el ordenador, la tarjeta gráfica cargará el perfil creado de forma automática con lo que no tendremos que preocuparnos por ello.

En mi caso, trabajo con dos perfiles ICC, uno para la pantalla del MacBook Pro y otro para el monitor externo.

A menos que no lo indiques, el software nos recordará cada cierto tiempo que debemos volver a calibrar nuestra pantalla y así seguir gozando de una buena reproducción de los colores captados en la toma.

Antes de aplicar la configuración para el perfil ICC creado, podrás comprobar el antes y después de la medición realizada por el calibrador.

El ColorMunki Display ofrece bajo una construcción compacta, un sistema de calibración que además de medir y ver como se representan nuestros colores en pantalla, es capaz de leer la luz ambiente de nuestra sala.

El dispositivo, dispone de un pequeño contra-peso y se conecta a nuestro ordenador a través de USB.

Conclusiones

Conviene recordar y recomendar trabajar bajo un entorno fiable. La gestión y correcta reproducción de color debe tenerse en cuenta. Tampoco debemos obsesionarnos. En la mayoría de casos, nuestros clientes verán nuestros trabajos en entornos no calibrados: una Tablet, un Smartphone o un monitor no calibrado.

Mantener un flujo de trabajo y una reproducción del color correcta, es nuestra responsabilidad. Tratar que ésta se traslade a los laboratorios fotográficos, supone en muchos casos una utopía.

En mi caso, y tras juntarnos varios compañeros, nos decantamos por comprar el ColorMunki Display porque cumple con creces nuestras necesidades más básicas: calibración de monitores y proyectores.

Si eres un obsesionado y quieres asegurarte una correcta reproducción del color, además de adquirir el ColorMunki Display puedes acompañarlo de una carta de color como el Color Checker Passport.

Puedes adquirir el calibrador en ColorMunki Display.

¿Y tú, usas un calibrador de pantalla?