Llega el momento más esperado, el más importante sin duda: la sesión fotográfica.

La confianza con el/la modelo suele ser muy importante en estos casos, por lo que una pequeña charla explicando un poco cómo vamos a trabajar irá relajando e introduciendo en el papel al modelo. Suele ser común encontrarnos con gente que no ha posado nunca para nadie y deberemos guiarlos en la medida de lo posible. Con conocidos/amigos esta tarea suele ser mucho más fácil, pues existe un mayor grado de confianza. Pero no nos preocupemos, en cuanto hayamos hecho las 20 primeras fotos, todo irá más fluido. También el hecho de venir acompañados hará que se sientan más seguros/as. Conversar, escuchar… serán muy importantes.


En cuanto al estilismo, éste correra a cargo del modelo normalmente, a menos que busquemos algo en concreto. Por otro lado maquillaje y peluquería, deberían ser imprescindibles en toda sesión que busquemos un mínimo de calidad. Unas ojeras, unas manchas en la piel… se pueden disimular fácilmente con un maquillaje adecuado. De lo contrario nos veremos obligados a trabajar más horas delante del Photoshop.

Una vez nos encontremos en la localización elegida, comienza el momento de empezar a “hacer fotos”. Deberemos poner especial atención en la luz que se proyecta sobre el/la modelo a fotografiar, el fondo… Procuraremos:

  • Elegir las sombras al descubierto evitando así la luz demasiado dura que provoca sombras en la cara muy marcadas
  • Contraluces o sol cálido muy lateral
  • Elementos compositivos
  • Fondos potenciales y tranquilos (evitaremos la mirada de curiosos que únicamente molestan a fotógrafo y modelo)
  • Nos ayudaremos de reflectores o flash para rellenar esas sombras molestas. Necesitaremos ayuda para aguantarlos y dirigirlos

En cuanto al encuadre, éste debe ser variado:

  • Plano general, incluyendo parte del fondo como elemento compositivo. El modelo puede interactuar con él.
  • Plano americano. A la altura de la cadera.
  • Plano medio. Por debajo del pecho.
  • Plano corto o retrato.
  • Primerísimo primer plano

La altura de la cámara, influirá en aquello que queramos transmitir. Deberemos llevar especial cuidado en los picados y contrapicados muy exagerados pues nos deformarán las proporciones de la cara respecto al cuerpo en los planos cortos.

La composición, posturas, interactividad con el entorno, dinamismo… serán muy importantes a la hora de obtener unas fotos en las que tanto modelo como fotógrafo queden satisfechos. Una composición cuidada y trabajada nos ayudará a potenciar nuestras fotografías. Respecto a las posturas del modelo… podemos encontrarnos ante dos casos:

  • Modelos sin experiencia, por lo que seremos nosotros los que deberemos aconsejar
  • Modelos con experiencia. Símplemente unas indicaciones serán suficientes para captar nuestras ideas

deberemos…

  • Potenciar aquellas partes del cuerpo de las que el modelo se sienta más orgulloso y tratar de disimular sus “complejos”. “Saca mi lado bueno”.

Una barandilla, un árbol, unas escaleras, una roca… aportarán elementos a la composición y con los que el modelo podrá interactuar.

No debemos tener miedo a tirar fotos, incluso repetiremos las tomas tantas veces como consideremos. Buscaremos siempre la mejor expresión para nuestras fotografías. Por mucho que la postura, composición, encuadre y demás sea bueno… si la expresión de la modelo falla, el resto falla también.